Los nuevos aranceles anunciados por el presidente Donald Trump han provocado un tsunami de reacciones ante el temor de una guerra comercial que pueda complicar aún más la economía internacional. En España, la clase política se ha posicionado en contra de la decisión de la Administración norteamericana. Solo el líder de VOX, Santiago Abascal, ha mostrado cierta comprensión ante unas imposiciones arancelarias que Trump basa en la reciprocidad.
Medidas en contra
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado claro su rechazo a la decisión de la Administración Trump y ha subrayado que España es partidaria de «un mundo abierto». También ha pedido que la UE abra sus «vínculos comerciales con el resto del mundo» y la puesta en marcha de medidas contra la política arancelaria de EEUU.
La «condescendencia» de Feijóo
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado, por su parte, que los nuevos aranceles son un «ataque» contra la agricultura y la industria españolas. «Quien ataca los intereses comerciales de mi país», ha advertido, «no contará con mi condescendencia».
Contra VOX
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha aprovechado la situación para arremeter contra Santiago Abascal, al que ha calificado de «vendepatrias sin remedio, subyugado y sometido a poderes ajenos a España».
La UE como problema
El líder de SALF, el eurodiputado Alvise Pérez, ha señalado, por su parte, que no se trata de estar a favor o en contra de los aranceles norteamericanos pues, en su opinión, es la propia UE la que, con sus regulaciones, sí ha afectado muy negativamente a la economía española. «El agricultor español no sufre por Trump», ha dicho, «sufre porque Bruselas lo tiene atado».