Joseph Oughourlian, presidente y accionista mayoritario del Grupo Prisa, ha despedido fulminantemente José Miguel Contreras, director de Contenidos y nexo con Moncloa, y a Carlos Núñez, presidente de del grupo Prisa Media. La decisión supone un golpe directo contra la influencia del Gobierno en la compañía, puesto que ambas figuras mantenían una estrecha relación con Moncloa y miembros del Ejecutivo socialista, representando sus intereses en el conglomerado; propietario actual de El País y Cadena Ser.
🔴#ÚLTIMAHORA | Ruedan cabezas en Prisa: dimite el CEO y peligran Contreras y Pepa Bueno
— El Independiente (@elindepcom) February 26, 2025
Por @RubenArranz_ https://t.co/aAS8e1lSXG pic.twitter.com/tgb0Ku4fRo
El caso
El enfrentamiento entre el empresario y las presiones por parte de Moncloa venía escalando en los últimos meses, pero los movimientos efectuados para que el Oughourlian abandonara el control de la empresa han precipitado el despido de Contreras y Núñez. Según fuentes cercanas a la directiva, ambos presionaban para imponer una línea editorial alineada con el Gobierno y seguir adelante con el canal de televisión que Moncloa impulsaba para Prisa, proyecto que Oughourlian ha cancelado con contundencia.
La cadena, que recibía el sobrenombre de La Séptima, tenía palabrada una inversión de 20 millones de euros para un modelo basado en tertulias políticas, apuntan los detractores, con una fuerte carga ideológica. Sin embargo, el análisis interno determinó que no sería rentable y que la deuda de Prisa no podía asumir nuevos proyectos. Con la negativa de Oughourlian, el Gobierno pierde una pieza clave en su estrategia mediática.
El despido de Núñez ha sido especialmente abrupto. El movimiento se ha producido tras dar éste una entrevista en El País en la que defendió públicamente el canal sin el conocimiento del presidente de Prisa. Oughourlian, que controla el 29,6% de la empresa, ha dejado claro que no cederá al control gubernamental, en un movimiento que la opiniónmediática no duda en calificar de “declaración de guerra”.
La decisión ha causado un terremoto en la compañía y ha dejado a la plantilla en incertidumbre sobre la nueva dirección editorial de los medios de Prisa. Mientras tanto, Moncloa maniobra para reforzar su presencia en la empresa a través de Global Alconaba, con el objetivo de contrarrestar la ofensiva de Oughourlian.