El reciente anuncio de Donald Trump sobre el proyecto de inteligencia artificial «Stargate» -una alianza entre OpenAI, Oracle y SoftBank- ha generado un intenso debate a nivel global. Con una inversión prevista de 500.000 millones de dólares en los próximos cuatro años, el proyecto busca «consolidar el liderazgo de Estados Unidos» en tecnología de IA, pero no exento de polémica.
$500B in commitments to building AI in America. Stargate is certainly one of the most ambitious technology programs we’ve seen in the 21st century. To coordinate this all on day 1 is a huge signal for America leading in AI.
— Aaron Levie (@levie) January 21, 2025
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Reacciones en el ámbito tecnológico y político
Figuras clave del sector tecnológico han respaldado la magnitud del proyecto. Desde Sillicon Valley, Sam Altman -CEO de OpenAI- ha calificado la iniciativa como «el mayor salto en infraestructura tecnológica de nuestra era». Larry Ellison, uno de los fundadores de Oracle, ha alabado también el proyecto, asegurando que la iniciativa impulsará innovaciones que «cambiarán vidas». En contraste, voces del partido demócrata y «expertos» en ética tecnológica han puesto públicamente en duda el impacto del proyecto.
Larry Ellison says the Stargate Project will construct the largest computer ever built which will enable AI to create cancer vaccines, personalized medicine and pandemic prevention pic.twitter.com/Sie3bXiSTQ
— Tsarathustra (@tsarnick) January 22, 2025
Por lo que al partido de la oposición respecta, sus críticas se han centrado en el potencial impacto climático del proyecto, argumentando que la dependencia de decretos y declaraciones de emergencia para agilizar la construcción podría pasar por alto regulaciones clave. Elisabeth Warren, conocida figura del partido demócrata ha señalado que, más que un proyecto tecnológico, esta iniciativa es «una redefinición del uso del poder ejecutivo».
Impacto económico
En el plano nacional, Trump ha promocionado el proyecto como un motor económico cuyo impacto estima en 100.000 puestos de trabajo en Estados Unidos, particularmente en regiones como Texas, donde se construirán los primeros centros de datos. A su vez, el proyecto promete establecer líneas de colaboración con gigantes de la industria como Nvidia y Microsoft, promocionando una de las industrias más punteras de la nación.
¿Una nueva era tecnológica?
Mientras las críticas y el entusiasmo se enfrentan apasionadamente, Stargate se posiciona como un punto de inflexión en la historia de la industria y el desarrollo de la inteligencia artificial. Sea cual sea su resultado, este megaproyecto promete moldear no solo el futuro de la tecnología, sino también la relación de la sociedad con la IA, y la de esta con la política y el liderazgo global en los ámbitos económico y político.