La influencer Carla Galeote publicó hace unos días un vídeo en sus redes sociales denunciando la absolución de Dani Alves. En el documento audiovisual, esta joven, conocida por grabar a un vecino suyo masturbándose, argumenta que la justicia española «no es un sistema judicial seguro», pues, según ella, las presuntas víctimas [en materia de violencia de género] saben que «se las va a juzgar a ellas y no al agresor».
TSJC «cómplice»
Tras una introducción confusa y argumentalmente débil, Galeote, cuya intención era respaldar a aquellas mujeres que se plantean denunciar, acusó al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de proteger al exfutbolista del FC Barcelona. Además, la creadora de contenido catalana protestó contra una sociedad española que, según ella, «da la espalda» a las víctimas y exige siempre una carga probatoria tan exhaustiva que impide que estas pidan amparo a la justicia ante cualquier tipo de vejación o agresión. «Qué más da lo que digan 4 jueces, yo sí te creo», expresó con vehemencia Galeote.
No a los juicios
Para la influencer, considerada una intelectual orgánica de la izquierda institucional, bastaría con la declaración de la víctima para sentenciar. En su opinión, un Estado verdaderamente democrático no necesitaría juicios ni respetar la presunción de inocencia.
Sin embargo, Galeote pasa por alto que, entre los miembros del tribunal que exculpó a Alves, se encontraba no solo una feminista reconocida como Roser Bach, sino también Àngels Vivas, quien formó parte de la comisión de Igualdad de la asociación Jueces por la Democracia y es formadora en materia de violencia de género.