La Unión Europea se declara en pie de guerra comercial frente a las «amenazas» del presidente estadounidense, Donald Trump, quien este 2 de abril podría detallar sus prometidos «aranceles recíprocos» para los países del Viejo Continente. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha advertido en el Parlamento Europeo que, aunque la prioridad es negociar, el bloque está listo para responder con firmeza. “Europa tiene muchas cartas: comercio, tecnología y el peso de nuestro mercado” ha aseverado, dejando claro que ningún instrumento está descartado, incluido el potente mecanismo anticoerción, apodado “el bazuca” en Bruselas.
Europe did not start the tariff confrontation.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) April 1, 2025
Tariffs are taxes, paid by the people.
But Europe has everything to protect our people and our prosperity.
We will always promote & defend our interests and values.
And we will always stand up for Europe. https://t.co/l4xeJOAScz
Este instrumento, vigente desde finales de 2023, permitiría a la UE imponer sanciones a bienes, servicios o incluso derechos de propiedad intelectual, una medida que países como Francia y España ven con buenos ojos. La relación comercial entre la UE y EE.UU., que representa casi el 30% del comercio mundial, está en juego, y un conflicto podría ser devastador, especialmente para los importadores estadounidenses, según Von der Leyen. Los intentos de diálogo, como el reciente viaje del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, a Washington, han chocado con una «administración inflexible», sostiene la narrativa europea, lo que ha acelerado los preparativos en el continente.
La UE busca «mantener la unidad entre sus 27 miembros», con líderes como António Costa y Roberta Metsola alineados en la estrategia. Sin embargo, hay tensiones: Italia, bajo Giorgia Meloni, duda sobre una respuesta agresiva, priorizando sus exportaciones a EE.UU. Mientras, Bruselas explora diversificar mercados hacia Asia o el Mercosur como plan B. “No queremos esta confrontación, pero estamos preparados”, ha sentenciado Úrsula Von der Leyen.
En definitiva, la Unión Europea se enfrenta a un momento crítico: o logra una solución negociada con la administración Trump, que parece más deseable, o despliega su «arsenal económico» para proteger sus intereses, avivando la tensión son un socio comercial histórico. Con la unidad de los Veintisiete en la cuerda floja y el reloj avanzando, Bruselas apuesta por la «fortaleza» de su mercado y su capacidad de adaptación.