Gérard Depardieu (76 años) entre hoy y mañana deberá de enfrentarse al Tribunal Correccional de París por las presuntas agresiones sexuales a dos mujeres. Durante el rodaje de “Les volets verts” en 2021, una ayudante de realización y una decoradora del equipo, denunciaron al actor francés por agresión sexual, acoso y ultrajes sexistas.
El actor se ha presentado a los juzgados este lunes a la 13.30 h, escoltado por la policía y entre abucheos de una protesta feminista. El proceso debía de haberse celebrado el pasado octubre, pero el intérprete logró aplazarlo por razones de salud. Mediante un certificado médico alegó sus distintos problemas de salud, como por ejemplo, su cuádruple bypass coronario o su diabetes, por lo que tuvieron que aplazar la audiencia. Para esta ocasión el actor se ha tenido que someter a un peritaje médico que ha determinado que esta vez sí que podía comparecer.
Las dos acusadas han denunciado al actor por asaltarlas durante la filmación. Una de ellas ha explicado cómo el actor le hizo una encerrona en uno de los pasillos, la atrapó entre sus piernas y la manoseó, con los guardaespaldas del actor como testigos.
La actriz Anouk Grinberg, coprotagonista de «Les Volets verts», ha decidido apoyar a las víctimas, denunciando el comportamiento del actor e incluso encarándose con el director del film, Jean Becker, por proteger a Depardieu.
Este no es el único proceso legal que enfrenta Depardieu. En los últimos años, ha sido denunciado por una veintena de mujeres por hechos parecidos e incluso más graves, debido a que también se enfrenta a dos denuncias por violación. Una de ellas la presentó la actriz Charlotte Arnould quien lo denuncio por violación en su domicilio en 2018. La otra fue la española Ruth Baza quien también denunció al actor por violación en 1995.
El actor siempre ha negado los hechos y se ha mostrado como una persona inocente. Jérémie Assous, abogado del actor sostiene que se tratan de “denuncias falsas” y una campaña de calumnias hacía el intérprete. En el caso de que el actor sea declarado culpable se enfrentaría a cinco años de prisión y una multa de 75.000 euros.
El juicio ha revivido el debate sobre la violencia sexual en la industria cinematográfica. Mientras figuras como Emmanuel Macron han defendido al actor, activistas piden justicia para las víctimas, criticando la cultura de la impunidad en las figuras públicas.