Sumar rompe la mayoría progesista. El Congreso de los Diputados ha sido testigo hoy de una significativa ruptura dentro de la mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno de coalición en minoría entre PSOE y Sumar. Durante la votación de una moción del BNG, debatida punto por punto, Sumar se ha desmarcado del PSOE al apoyar sin paliativos el rechazo a la subida del gasto militar y la salida de España de la OTAN, dos puntos que los socialistas han rechazado y por contradecir un elemento fundamental de su corpus ideológico. Este desencuentro evidencia las profundas diferencias prgramáticas entre los socios de Gobierno en materia de defensa, un ámbito que ha ganado relevancia en el contexto actual, tras los compromisos internacionales asumidos por España y las presiones de la Unión Europea y la OTAN para aumentar la inversión militar a raíz de la guerra en Ucrania.
#ÚltimaHora 🔴 El Gobierno se rompe en la política de Defensa: Sumar vota contra el plan de rearme y pide salir de la OTAN https://t.co/JDQ5yFjvnQ
— EL MUNDO (@elmundoes) March 20, 2025
Un momento delicado
El contexto de esta votación no es menor: la moción del BNG, aunque no vinculante, refleja un debate creciente sobre el papel de España en la alianza atlántica y el uso de recursos públicos en defensa frente a otras prioridades sociales. Mientras el PSOE, respaldado por PP, Vox, Junts y PNV, ha mantenido su apuesta por cumplir con los objetivos de gasto militar pactados en el marco de la OTAN -hasta el 2% del PIB-, Sumar se ha decantado por una postura en oposición al consenso occidental. Sin embargo, la coalición ha evitado esta jornada un choque total al unirse para rechazar una proposición no de ley del PP que también pedía más inversión en defensa, manifestando que uno de los escasos nexos de unión entre ambas formaciones es el rechazo a los conservadores.
Esta fractura, aunque simbólica por el carácter no vinculante de la moción, tiene repercusiones en la estabilidad del Gobierno. La votación pone en evidencia las tensiones latentes en la coalición, especialmente en un año donde se negociarán -de nuevo – los Presupuestos Generales del Estado y se definirán posiciones en política exterior. Aunque el Ejecutivo no corre peligro inminente gracias a los apoyos externos del PSOE, el episodio alimenta la percepción de un Gobierno dividido en un Congreso fragmentado.