Las elecciones federales en Alemania han confirmado un giro a la derecha en el panorama electoral y político del país germano. La Unión Demócrata Cristiana (CDU), liderada por Friedrich Merz, ha obtenido la victoria con un 28,5% de los votos, recuperando su histórica posición como el partido más votado tras el descalabro de 2021 y asumiendo la responsabilidad de intentar formar gobierno en un contexto de relativa incertidumbre. Este resultado asegura que Merz sea el favorito para convertirse en el próximo canciller, aunque necesitará formar una coalición para gobernar, ya que no alcanza la mayoría absoluta en el Bundestag, que requiere al menos 316 de los 630 escaños.
🇩🇪 Resultados de las elecciones federales de Alemania (100 % escrutado).
— El Electoral (@ElElectoral) February 24, 2025
Los democristianos se confirman como ganadores y sumarán mayoría con los socialdemócratas, después de que BSW haya quedado fuera del Bundestag. pic.twitter.com/uT6UgJDIt2
El gran dato de la jornada ha sido el ascenso de Alternativa para Alemania (AfD), que con un 20,9% ha logrado su mejor resultado electoral hasta la fecha, colocándose como segunda fuerza en el Bundestag y doblando los resultados de 2021. Su crecimiento, especialmente en los estados del este del país, ha roto el tradicional cordón sanitario que mantenían los grandes partidos contra la «extrema derecha», aqunue los partidos tracicionales se han reiterado en su negativa a contar con sus diputados para formar una mayoría de gobierno.
El centro y la izquierda, en retroceso
Por su parte, el Partido Socialdemócrata (SPD) del actual canciller Olaf Scholz ha sufrido una debacle histórica, obteniendo apenas un 16,4% de los votos, su peor resultado en más de un siglo. Su caída refleja el descontento con su gestión en un contexto de crisis económica y tensiones geopolíticas. También ha sido una noche complicada para Die Grünen y el Partido Democrático Libre (FDP), mientras los verdes han sufrido pérdidas significativas en cuanto a su representación parlamentaria -castigados por su participación en el impopular gobierno»semáforo»-, los liberales han quedado totalmente fuera del hemiciclo tras no lograr superar la barrera del 5%. Esto supone un duro golpe para el FDP, cuyo líder, Christian Lindner, ha anunciado su retirada de la política tras este descalabro
Por su parte, Die Linke (La Izquierda) ha sorprendido con un repunte, alcanzando el 8,7%, 64 escaños.
Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) tampoco han superado el umbral del 5% necesario para entrar al Bundestag, quedándose con un 4,8%, lo que los deja fuera del Parlamento.
Siguiente paso
Friedrich Merz ha expresado su intención de formar gobierno rápidamente, probablemente antes de Semana Santa -mediados de abril-, y ha descartado negociar con AfD. La coalición más probable sería con el SPD, formando una «gran coalición», ya que finalmente la no entrada del FDP y BSW, este último por apenas unos miles de votos, ha permitido a CDU y SPD alcanzar la mayoría absoluta de escaños.