La comisión Europea, según informa El País, cifra en 132 millones al año el coste de implantar el catalán, vasco y gallego en la UE. La cifra es aproximada y debe ser afinada. Incluye traductores, interpretes y modificaciones técnicas en las bases de datos. El coste por idioma es de 44 millones y el Gobierno español se comprometió a pagarlo para facilitar que se apruebe la oficialidad. la última incorporación de una nueva lengua fue el gaélico en el año 2015.